Consejos para recuperar clientes perdidos en tu óptica

 

En este comienzo de año es un buen momento para recapitular, te esfuerzas al máximo en atender a tus clientes para que salgan de tu óptica contentos, así como en conseguir atraer público para aumentar tu clientela, pero ¿te has parado a pensar cuántos clientes has perdido? ¿Sabes realmente por qué han dejado de acudir a tu óptica? ¿Has hecho algo para intentar recuperarles… o quizá no sabes ni por dónde empezar? Aquí y ahora vamos a ofrecerte soluciones reales.

 

“Hola de nuevo, clientes perdidos”

Las empresas pierden, de media, la mitad de sus clientes cada cinco años, tal y como ha desvelado un análisis realizado por Harvard Business Review. Además del dato nada halagüeño, la realidad es que muchas compañías ni siquiera saben por qué sus clientes dejan de consumir sus servicios o productos.

Los estudios demuestran, además, que existe entre un 60 y un 70% de posibilidades de realizar una venta a un cliente actual, mientras que la oportunidad de recuperar a un cliente perdido se sitúa entre un 20 y un 40%. Aunque no existen fórmulas mágicas, sí hay varias pautas básicas que se deben seguir cuanto antes, no solo para reconquistar a antiguos consumidores sino para evitar que aumente la cifra de quienes no han vuelto a cruzar nuestra puerta.

 

1. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?

Detrás de un cliente perdido siempre hay un porqué. Puede ser desde el precio o la atención al cliente hasta fallos en el producto o el servicio, errores humanos… Interésate siempre por descubrir esos errores para ponerles solución y ganar ventaja frente a tus competidores. ¿Y si pruebas a enviar un mail a esos clientes perdidos diciéndoles que les echas de menos y en qué creen que puedes mejorar para volver a verles en tu óptica?

 

2. Más y mejor atención al cliente

Según una encuesta de Forbes, el 86% de los consumidores aseguran que están dispuestos a pagar más dinero por tener un mejor servicio de atención al cliente y sentirse más valorados como clientes.

De ahí la importancia de reforzar este apartado para que el servicio siempre sea excelente, formando a los empleados para que sepan gestionar situaciones molestas y aprender de los errores para conocer las soluciones de mejora. Procura que exista un registro donde tú y tus empleados podáis documentar las situaciones incómodas o fallos de la empresa, así como los procedimientos para solventarlos en próximas ocasiones.

 

3. Si mejoras, cuéntalo

Los clientes son los que prueban tus productos y servicios, por lo que ellos son quienes pueden señalar las opciones de mejora más importantes. Escucharles es vital, al igual que informarles si implementas las mejoras que te sugieren, así que si llevas a cabo alguna de sus propuestas, házselo saber. Por mail, por teléfono o en persona. Si ellos son importantes para ti y lo saben, tú también lo serás para ellos.

 

4. Que no se pierda el contacto

Una buena comunicación, transparencia y atención al cliente son las claves para establecer una base de confianza con tus consumidores. Un correo electrónico, una felicitación en su cumpleaños, una llamada para preguntarle si ha quedado satisfecho tras una compra o para informarle de un producto nuevo de su interés… Segmenta a tus clientes y demuéstrales que les tienes en cuenta.

 

5. Coherencia y comunicación interna

Dentro de tu óptica también debe existir una comunicación fluida, de forma que todas las áreas y todo el equipo esté organizado y al tanto de lo que sucede cada día. Para ello, quizá debas organizar una reunión semanal en la que cada empleado pueda poner al día al resto del equipo de los asuntos o tareas más importantes que tiene entre manos.

 

¿Preparad@ para reconquistar antiguas sonrisas? Cuando recuperes a un cliente recuerda darle las gracias y aprovecha para ofrecerle algún detalle o descuento con el que logres generar una experiencia agradable.