Riesgos de la nieve en la vista

 

Es un fenómeno que parece inundar de magia cualquier rincón convirtiéndolo en un paisaje digno de postal. La nieve nos cautiva, aunque muy pocos conocen los riesgos visuales que pueden generar estas estampas. Sobre todo, en el caso de los niños y los amantes de los deportes de nieve. La importancia de utilizar gafas de sol adecuadas a estas circunstancias es vital y por eso, resulta fundamental disponer de estos productos en la óptica y saber comunicarlo a los clientes. ¡Te lo contamos!

 

La nieve y la radiación UV

La nieve refleja hasta el 80% de la radiación ultravioleta, cuatro veces más que el agua que aumenta en función de la altitud: exactamente, un 10% cada 1.000 metros por la disminución del filtro atmosférico. Por lo tanto, cuanto más subamos en nieve, más expuestos estaremos.

 

Además, la radiación UV tiene un impacto 7,5 veces mayor en los niños, porque su cristalino es más transparente y permanecen más tiempo en el exterior, expuestos a los efectos del manto blanco.

 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), tres millones de personas se quedan ciegas en el mundo a causa de la radiación UV. De ahí que la OMS ha marcado el objetivo “VISION2020: no más ceguera evitable”. Teniendo en cuenta que un menor acumula, antes de los 20 años, el 50% de la radiación que recibirá en toda su vida, queda patente la importancia de llevar a cabo la protección y prevención en los niños.

 

Las lesiones visuales de la nieve

Si no se utiliza la protección adecuada, la exposición a los rayos ultravioleta puede producir lesiones oculares. La más frecuente es la conocida como “ceguera de la nieve” (queratitis solar) generada por una inflamación de la córnea por una exposición prolongada a la radiación UV. Sus síntomas son el dolor intenso, lagrimeo, intolerancia a la luz, enrojecimiento de los ojos y una disminución de la agudeza visual.

 

Si la exposición es mayor a dos horas puede llegar a causar problemas mucho más graves, como son las lesiones en la retina. Sobre todo en niños y adolescentes.

 

Gafas de sol con protección UV, la clave para prevenir

Proteger la vista en la nieve es sencillo. Basta con unas gafas adecuadas que deben estar homologadas (se debe ver la marca CE, que garantiza la homologación de la Unión Europea) y con un nivel 4 de protección UV para filtrar, como mínimo, el 50% de la radiación. Si el contacto con la nieve es practicando esquí, la recomendación pasa por unas gafas polarizadas, que cuenten con protección lateral para salvaguardar nuestra vista.

 

Solo uno de cada cinco adultos usa gafas de sol, una cifra que se reduce en el caso de los menores. Por eso, resulta fundamental informar siempre de los riesgos que supone la exposición visual a la nieve sin protección, sobre todo a los padres, además de contar con gafas de este tipo en tu óptica.

 

¡Acude a tu óptico de confianza antes de ir a la nieve para equiparte de la mejor protección para tus ojos!