Aprende a buscar financiación para tu óptica

 

Emprender en un negocio de óptica significa tener capacidad financiera para afrontar diversos gastos iniciales: los gastos de constitución de la sociedad o de alta de autónomo, el alquiler o la compra del local, los gastos de personal si contratas a alguien, el software y maquinaria que utilices, las acciones iniciales de publicidad, los impuestos y licencias y un largo etcétera.

 

Probablemente necesites financiación en tres momentos clave de tu negocio:

 

· El nacimiento de la empresa.

· El crecimiento.

· La consolidación.

 

A continuación te contamos las vías para buscar y encontrar financiación.



Opciones para la financiación de tu óptica

 

El éxito de tu óptica puede depender, en un momento dado, de que encuentres el dinero suficiente para desarrollar tu idea de negocio o un proyecto de lanzamiento de un servicio nuevo. Existen diversas vías para lograr financiación, entre las que destacamos las siguientes:

 

- Fondos propios. Si tienes un dinero ahorrado puede que estés pensando en invertirlo en tu negocio. Sin embargo, considera bien la cantidad que necesitas y la que tienes porque puede que, durante un tiempo, no percibas ingresos y tengas que hacer frente a gastos fijos.

 

Una buena opción para obtener fondos si has estado trabajando por cuenta ajena, es capitalizar el paro; es decir, solicitar que se te abone la prestación por desempleo en un pago único para destinarlo a una nueva actividad profesional.

 

 

 - Familia, amigos y conocidos. Otra opción a la hora de inyectar dinero en tu negocio es pedírselo a familiares, amigos y conocidos. En este sentido deberás tener dos precauciones:

· Si van a ser socios de tu empresa es necesario firmar un pacto de socios para evitar problemas en el futuro en el caso de toma de decisiones y para dejar claro qué aportan y qué van a hacer para la empresa. El pacto de socios te puede ayudar, además, para no perder el control de la empresa si entran nuevos inversores o socios en el capital.  

· Por otro lado, si se trata de un simple préstamo, es esencial que lo regules por escrito y establezcas: la cantidad prestada, la forma y plazo de devolución y los intereses. Puede que no haya devolución porque el préstamo sea a fondo perdido o que no se pacten intereses, en ambos casos se deberá regular en el documento que se firme.

 

 - Crowdfunding. Es probable que hayas escuchado hablar de esta popular forma de buscar financiación, que nació como consecuencia de la reticencia de los bancos a prestar dinero durante la crisis económica. El crowdfunding o micromecenazgo consiste en buscar pequeños inversores. Las etapa que se siguen son las siguientes:

· Se envía el proyecto a una plataforma de crowdfunding, que lo evaluará internamente o dejará que lo evalúen los usuarios.

· Se publica el proyecto con un importe mínimo de financiación necesario.  

· Se difunde el proyecto durante un determinado plazo.

· Se logra la financiación, o no, dependiendo de los casos.

 

El crowdfunding puede ser también una excelente forma de testear si tu negocio va a tener o no éxito.

 

- Business angel. Es una persona que puede ayudarte aportando dinero, experiencia y contactos interesantes para tu negocio. Los podrás encontrar también en eventos de networking o en charlas y ferias relacionadas con emprendedores.

 

- Créditos y subvenciones para emprendedores. Analiza o consulta sobre la posibilidad de solicitar subvenciones o préstamos para emprendedores. Esta clase de préstamos suelen ser a interés muy bajo. Otra opción es acogerte a bonificaciones en impuestos o en la cuota de autónomos (tarifa plana).

 

- Financiación bancaria. Finalmente, la opción más clásica consiste en solicitar el dinero a un banco directamente o a través de las líneas ICO. En estos casos puede que, a cambio de darte el dinero a un determinado tipo de interés, te soliciten la contratación de varios productos como tarjetas, planes de pensiones o seguros, es lo que se llama condiciones de vinculación.

 

Como has podido ver, aunque encontrar financiación para tu negocio no es una tarea sencilla, existen diversas opciones. Para los pequeños negocios, las más recomendables son los préstamos, la financiación bancaria o las diferentes líneas de subvención que puede ofrecerte el Gobierno. Algunas de las formas de financiación expuestas anteriormente están pensadas para empresas más grande, pero es bueno que sepas de su existencia y cómo funcionan.