El escaparatismo para atraer clientes

 

Aspectos básicos a tener en cuenta:


•Luminosidad, la luz blanca es la más adecuada.

•Legibilidad de los mensajes, precios y promociones.

•Consonancia con el stock interno ya que el cliente lo demandará.

•El viandante empieza a observar por un punto y sigue conectando visualmente hasta que sale, lo que permite construir una narrativa.

•Se recomienda renovar el aspecto del escaparate cada 2 meses.

•El valor perceptivo de un escaparate no es el mismo dependiendo de la distribución. Como se vé más abajo, el centro y la parte baja son más “calientes” y los laterales del escaparate son zonas “frías” donde la atención es menor.

 

 El escaparate en una óptica. Pasos para conseguir un escaparate que atraiga clientes.


Para empezar, hay que favorecer la colocación de un producto como las gafas, integrándose de forma natural y dejando espacio entre ellas. Se debe valorar la tridimensionalidad como potencial creativo y entender el rendimiento por metro cúbico.

 

1. Alineación con los objetivos del negocio

Antes de pensar en el diseño y la distribución es importante alinear el escaparate con los objetivos del negocio. Tanto a nivel de ventas como de marketing. Esto incluye la operatividad y que sea fácil cambiarlo según temporadas, dependiendo de si se busca atraer personas a la tienda, conseguir ventas o que el escaparate llame la atención y se comparta en redes sociales.


2. Analizar el rendimiento del escaparate y sus zonas calientes.

La mejor forma de saber si el escaparate contribuye a atraer clientes será analizar su rendimiento. De las unidades expuestas ¿Cuántas se venden? ¿Cuáles traen clientes dentro? Si se analiza el volumen de ventas a lo largo de un mes ¿Qué porcentaje estaban en el escaparate? ¿A qué precio? ¿En qué zona del escaparate?.

Para delimitar las zonas de un escaparate los expertos recomiendan dividirlo en 9 zonas, imaginando dos líneas horizontales y dos verticales superpuestas. Se conoce como “zona caliente” aquella que por altura (cerca de la vista) y posición (centro) tendrá más atención por parte de los viandantes.
La zona “templada” será la columna de la izquierda ya que los occidentales leemos de izquierda a derecha y la zona fría, corresponde con el flanco derecho, donde el consumidor presta menos atención y da paso al siguiente escaparate.

Los locales a pie de calle rondan entre los 2 y los 6 metros cúbicos, lo que significa entre 2 y 4 metros cuadrados de plano visual (superficie) y 1 metro de profundidad. Analizando el rendimiento de cada metro cúbico se permite crear estrategias o narrativa visual que atraiga clientes.


3. Introducir las sinergias

Es habitual que una óptica lleve a cabo sinergias con las marcas, los clientes o los proveedores a través del escaparate, más en barrios o comunidades donde la óptica es un espacio de salud habitual. Los viandantes perciben antes los colores y los logos que les son familiares y las marcas cuentan con material promocional de calidad que se puede aprovechar.


4. Haz uso de las nuevas tecnologías.

Son un buen método para aumentar la atención de los viandantes. Las pantallas sirven para emitir mensajes de forma atractiva, algo imprescindible en cualquier escaparate. Utilizando tecnología de realidad aumentada el paciente puede probarse las gafas de forma virtual desde la calle, sin entrar en el establecimiento. Hacer uso de las nuevas tecnologías amplía el efecto interactivo del escaparate.


5. No olvidar el enfoque de salud

Una óptica es un espacio de tipo sanitario, por lo que también es necesario ser conscientes del carácter informativo y prescriptor del escaparate en el campo de las problemáticas visuales. A través de iluminación led se puede potenciar la claridad y la luminosidad, acentuando el aspecto sanitario del local. Una vez que se ha conseguido ese enfoque, hay que dar protagonismo al producto para potenciar las ventas o informar. Los expertos recomiendan que a través del escaparate pueda verse el local, para transmitir cercanía.