El verano es sinónimo de sol, playa y tiempo al aire libre. Pero con él también surgen muchas dudas y mitos sobre el cuidado de la visión.
¿Realmente usar gafas de sol protege siempre los ojos? ¿El agua del mar es beneficiosa para la vista? ¿Es seguro usar lentes de contacto en la playa?
En este artículo, desmentimos algunas de las ideas más comunes para que puedas cuidar tu salud ocular de la mejor manera durante los meses más calurosos.
Mito 1: “Cuanto más oscuras sean las gafas de sol, mayor será la protección”
Falso.
El color de la lente no está directamente relacionado con la protección frente a los rayos UV. Lo más importante es asegurarse de que las gafas cuentan con un filtro UV certificado.
Las gafas muy oscuras sin la protección adecuada pueden incluso ser perjudiciales, ya que hacen que la pupila se dilate, aumentando la exposición a los rayos ultravioleta.
Consejo: elige siempre gafas con protección UV400 y adquiérelas en ópticas de confianza.
Mito 2: “El agua del mar es buena para los ojos”
Parcialmente falso.
Aunque el agua del mar tiene propiedades naturales, el contacto directo con los ojos puede causar irritación, especialmente debido a la sal, microorganismos e impurezas.
Además, las piscinas con cloro también pueden provocar molestias y sequedad ocular.
Consejo: después de nadar, lava los ojos con agua limpia y utiliza lágrimas artificiales si es necesario.
Mito 3: “En la playa no necesito usar siempre gafas de sol”
Falso.
De hecho, la exposición solar es aún más intensa en la playa, ya que la arena y el agua reflejan los rayos UV.
La exposición prolongada puede aumentar el riesgo de problemas como:
- Fotoceratitis
- Cataratas
- Envejecimiento prematuro de los ojos
Consejo: utiliza gafas de sol incluso en días nublados.
Mito 4: “Puedo usar lentes de contacto en el agua sin problema”
Falso.
Usar lentes de contacto en el mar o en la piscina puede aumentar significativamente el riesgo de infecciones oculares, incluyendo infecciones graves.
El agua puede contener bacterias y otros microorganismos que se adhieren a las lentes.
Consejo: evita usar lentes de contacto durante actividades acuáticas o utiliza gafas de natación adecuadas.
Mito 5: “El viento no afecta a los ojos”
Falso.
El viento, especialmente en entornos de playa, puede transportar arena y partículas que irritan los ojos, además de contribuir a la sequedad ocular.
Consejo: protege los ojos con gafas de sol envolventes.
Cuidar la visión en verano va mucho más allá de usar gafas de sol. Es importante estar bien informado y evitar hábitos que puedan comprometer la salud ocular.
La prevención es siempre el mejor aliado y, en caso de duda, consultar a un profesional es fundamental.
En CECOP, creemos que la información es el primer paso hacia una visión saludable, ayudando a las ópticas independientes a ofrecer el mejor asesoramiento a sus clientes.